lunes, 5 de mayo de 2014

Capitulo 2- Un nuevo camino se abre (parte 1)

-¿Qué ha pasado?- preguntó Kazuo al entrar a su despacho hecho una furia.

Allí estaba también Song Jae Rim, a quien no se había visto por el momento, con cara de pocos amigos. Sabía que tratar con su jefe en momentos en que las cosas se salían de su control era difícil y que tenía que contar con mucho tacto para no empeorar más aún la situación.

-Señor. Cuando Kyuhyun quiso entrar a las cámaras de seguridad para borrar cualquier posible imagen de la reunión descubrió que alguien estaba pinchando ya la línea. Le costó un tiempo hacerse con la conexión de vídeo y audio y, al conseguirlo, cambio la imagen que se reproducía en el CCTV e insonorizó los aparatos de escucha que se estaban usando.







Aquellas no eran buenas noticias y el hombre, por supuesto, no se las tomó como tal. Avanzó hasta detrás de la enorme mesa de roble que presidía su despacho y, de un armarito cercano, sacó una botella y un vaso de whisky con hielo, y se lo llenó hasta arriba.

-Si lo he entendido bien Kyuhyun ha conseguido evitar que salga ningún tipo de información de la reunión.

El hombre se tomó sus segundos para pensarse como contestar.

-No exactamente. No ha podido recuperar la información que ellos tomaran, al parecer el hacker al otro lado de la red era casi tan bueno como él, pero consiguió cortar esta conexión antes de que se dijera nada importante.

En ese momento el hombre se dejó caer hacia atrás. Estaban en vacío... No sabía qué tipo de información tenía esa gente, tampoco quienes eran...¿O si?.

-¿Quién ha sido?¿Quien ha tenido las narices de meterse en nuestros asuntos?¿Policías?.

Jae Rim volvió a negar delicadamente con la cabeza. Tenían controlada a la policía de Corea y de varios países cercanos, y ellos no habían sido.

-No... alguien con una infraestructura mucho mejor montada... hasta el punto de que no hemos podido conseguir datos de ellos. Los tres hombres que se presentaron allí estaban completamente tapados, así que no sabemos nada de ellos más que parecían ser chicos jóvenes.  Sabían pelear, estaban bien entrenados.

Los dos compartieron una mirada en ese momento. Chicos jóvenes...¿Podía ser alguien dentro de la organización?. Después de todo poca gente sabía que aquello se organizaba y al entierro habían acudido multitud de chicos de la empresa.

-Todos los chicos estaban en sus puestos cuando hemos hecho la revisión jefe -aclaró Jae Rim. Ninguno de ellos tenía signos de haber participado en la pelea.

Los dedos del hombre tambolirearon sobre el brazo de la silla con aire ciertamente nervioso. Aquello se salía de sus planes y si había algo que Kazuo no soportaba era que las cosas se salieran de su control.

-Hay que encontrar un modo de apartar la vista de los medios de nosotros...estamos llamando demasiado la atención y si esto sale a la luz de cualquier manera no solo va a correr peligro la organización, sino también las empresas.

-Si me permite señor- Susurró Jae Rim aproximándose un poco más al hombre e inclinándose para hablarle, casi como si hiciera una reverencia- Si quereis formar una cortina de humo delante de todo esto lo mejor que podéis hacer es utilizar a vuestra hija... Ella ha llamado mucho la atención en el día de hoy y puede seguir haciéndolo.

-Y puede traernos problemas.. No es su hermano, ella es débil, como su hermano mejor... Sabe demasiado...¿Crees que conviene sacarla cara al público?.

-Si está bien acompañada...¿Por qué no? Dejarla pasearse por la empresa.. que conozca a la gente, que de apariencia de tranquilidad...pero que Woo Bin la siga a todos lados. Puede actuar como su amigo y así ella no dudará de el, al contrario...le contará todo.

Las miradas de ambos se encontraron en ese mismo instante. La de Jae Rim decía clarísimamente que confiaba en el plan tanto como en sí mismo, y eso era mucho... la de Kazuo tenía dudas, pero al mismo tiempo brillaba en sus ojos una chispa de suficiencia por saber que durante un tiempo no tendría que preocuparse tanto por su hija.

-Haz llamar a Woo Bin.





Nuevamente en el coche. A veces Mizuki pensaba que pasaba más tiempo dentro de cualquier vehículo o en casa que en el mundo real. Pero aquel día no...aquel día cumpliría uno de sus sueños.

-¿Está nerviosa? -Preguntó Woo Bin que,como de costumbre, viajaba al lado de ella completamente trajeado.

-Si me hablas de usted me siento vieja -dijo la chica mientras se pasaba el dedo índice por la comisura de los labios- y tu eres mucho mayor que yo.

Woo Bin no dijo nada en un primer momento aunque sonrió de medio lado mientras observaba a la chica por el espejo retrovisor.

El coche atravesaba con parsimonia las calles de la ciudad, ella lo prefería así para observar la gente y a los edificios, y su acostumbrado chofer de siempr lo sabia. Seul era una ciudad impresionante, no tan atestada de gente como Tokio y no tan tradicional como Kioto... tenía un punto medio que la hacía perfecta.

-¿Quieres llamarme oppa entonces? -preguntó finalmente el joven tomándola completamente por sorpresa.

-¿Por qué?¿No te gusta trabajar para mi familia?- Fue la pregunta de ella a modo de respuesta, acompañada por una sonrisa- quizás en la intimidad.

Aquello era una trampa clarísima porque ella sabía que no tenía una intimidad real, y quizás nunca llegara a tenerla...y el debía saberlo también. Tampoco le importaba aquel tipo de trato, aquel hombre era uno de los pocos que la trataban como una persona normal, a pesar incluso de su puesto y de que se viera obligado a guardar las formas. Sin embargo el sonrió.

-¿Por qué mi padre ha decidido que ayude en la empresa justo en este momento?-Preguntó ella.

El gesto de WooBin cambió en ese preciso momento, algo que ella no pudo apreciar por permanecer mirando por la ventana, pero la sonrisa desapareció de sus labios y los ojos tomaron un matiz un tanto más oscuro.

-No lo se... Pero me ha encargado cuidar de ti, así que debes tener cuidado... en GK siempre hay gente de todos lados, desde personal de la prensa hasta fans locos que quieren hacer daño a nuestros idols... es mejor que te comportes como tu padre quiere o me temo que volverá a recluirte en tu habitación.

-Me saca de la cárcel pero me pone un carcelero.

El coche había parado ya sobre el enorme edificio de GK Entertaiment, que no era más que un enorme mamotreto cubierto prácticamente en su totalidad por cristales de un color azul intenso. Era feo, pero cumplia su misión que no era otra que guardar las oficinas y las salas de entrenamiento de los diferentes idols.

-Suele haber fans en la entrada...así que no te extrañe si hay fotos tuyas colgadas en internet hoy mismo- dejó escapar el chico.

Cuando se bajaron del coche una vez este quedó aparcado en la parte delantera del edificio ella no vio a nadie, pero sabía bastante bien que aquello no significaba nada, que el tipo de chicas que esperaban allí sabían muy bien como ocultarse para tomar las mejores fotos.

Cuando aquellos zapatos con un tacón considerable se posaron en el suelo ella sintió como claramente sus piernas temblaba. No estaba del todo preparada para aquello, no le importaba el ver todo lo que se refería a la música y los actores,pero alli dentro estaba también su hermano mayor, y no había que ser muy inteligente para darse cuenta de que no la quería allí.

Atravesaron el trozo de calle que separaba el coche del edificio y entraron a este. El “patio” principal del mismo donde estaba la recepción era enorme, y los pisos superiores estaban abiertos, pues era por donde subían las escaleras hacia los pisos superiores.

-¿Qué te apetece ver primero?¿Tu despacho? -Preguntó Woo Bin, quien por desgracia para él se conocía perfectamente aquel edificio.

-No no...enséñame todo, me gustaría ver las clases de canto y el estudio de grabación.

Ella siempre quiso ser cantante, quizás porque una de las pocas cosas que sabía de su madre era que cantaba muy bien, o porque según decía ella había heredado ese don...pero poco importaba porque jamás podría cumplir aquel sueño.

Woo Bin la condujo,caminando siempre a su lado, a las habitaciones que ella quería ver. Desde luego las instalaciones de aquel lugar eran buenas, tenían lo mejor para conseguir la mejor música y crear a los mejores artistas... aunque también existían rumores a voces de que el trato para con estos no era bueno, es más, se hablaba incluso de explotación.

-El chico del pelo negro con pintas de raro es el profesor de canto....Dicen que es uno de los mejores, aunque es tan raro como aparenta- indicó Woo Bin.

Las ventanas de esa clase eran de cristal, muy amplias, así que se podía apreciar claramente cómo transcurría la clase tras estas. A un lado estaba el profesor, al otro los chicos sentados en unas gradas, atentos a las diferentes indicaciones.

-¿Quieres entrar?.

-¿Puedo? -Preguntó la chica mirándole sorprendida.

-Tu también formas parte de la familia a la que pertenece esta empresa, tienes que empezar a moverte y pensar que quieres y puedes hacer con tu vida si no quieres que te pisoteen.

Mizuki quedó asombrada con las palabras del hombre.En otra situación, hablando con otra persona aquellas podrían haberle llevado a problemas serios... muy serios. No creía que nadie en la empresa o el clan pensara que ella pudiera servir para algo más que un matrimonio ventajoso con el hijo de alguien importante o con algún miembro de otro clan mafioso... o algo así, igual que le pasaría a sus hermanos en el futuro.

¿Qué quería hacer con su vida? Ser cantante, o al menos tener la libertad de intentarlo.. y si no vivir alejada de todo ese mundo en el que estaba condenada a vivir, pero de momento...

-Quiero entrar- aseguró con firmeza.

Woo Bin alzó la mano para golpear la puerta de cristal con los nudillos. Fueron solo dos golpes, pero los suficientes como para que aquel hombre parara la clase del interior y les indicara que pasaran con un simple gesto de la mano.

-Disculpa que te moleste Min Woo... Mizuki visita por primera vez GK y estaba muy interesada en conocer las instalaciones... y especialmente la parte de música.



-Oh...- el hombre tomó las gafas entre el pulgar y el índice para descenderlas y poder observar a la chiquilla por encima de las monturas de esta- Está bien... es un buen momento para que nos visite, intentaba infundirles miedo... aunque entre tu y yo -dijo bajando la voz cuando la chica se aproximó hasta donde estaba el- creo que no lo consigo, así que tu no te preocupes demasiado.

Mizuki sonrió delicadamente sin poder evitar que sus mejillas se sonrojaran. Aquello no era por nada en particular, simplemente no estaba acostumbrada a tratar con nadie y menos aún a esas cercanías.

-Bueno chicos, esta es vuestra nueva jefa... imaginad si tenéis que estar a la altura en la clase de hoy.

-Oh... No no...No se preocupe por eso- dijo ella sonrojándose mucho más y alzando la mano hacia los chicos para que no hicieran caso a esas palabras- yo no se nada de música.



Woo Bin sonreía desde la distancia, con la espalda recostada sobre la pared y los brazos cruzados como si todo aquello le resultara realmente divertido... era algo muy similar a ver los primeros pasos de un patito que acababa de salir del nido y que aún tenía que convertirse en un hermoso cisne al que nadie pudiera hacer nada.

Los chicos observaban mientras tanto la escena con curiosidad pero sin hacer nada, tampoco sabían a que atenerse teniendo en cuenta que acababan de entrar a la escuela y Min Woo, que había sido cantante antes de todo eso, tenía fama de excéntrico y, como había dicho Woo Bin antes, de loco.

-Pero tu gorila dice que estabas interesada especialmente en la música...y eso tiene que significar algo. ¿O es que vienes aquí como otras tantas chicas a conocer niños guapos?.

-¡No!- dijo ella rapidamente y en un tono de voz un tanto más alto de lo normal, como si aquello pudiera meterla en un lío- Es que mi madre era cantante, y yo siempre he querido cantar.

Min Woo asintió un par de veces con la cabeza. Todo el mundo sabía a qué se dedicaba la madre de ella, había quienes aún recordaban sus canciones... aunque no era algo de lo que soliera hablarse en la empresa simplemente porque a Kazuo y a su hijo mayor no les gustaba.

-¿Y lo haces bien? Oh... se me ocurre... -El hombre se ajustó las gafas pegándolas un poco más a la nariz y miró a su alrededor- Estamos practicando una canción para practicar la entonación...¿Por qué no te nos unes?

-Yo...es que...no creo... no creo que pueda...

-No seas tonta- dejó escapar el hombre volviendo a asombrarla con aquellas confianzas- Baekhyun, Chen, Luhan...acercaos por favor. ¿Conoces Open Arms?

-Si...

Los tres chicos se levantaron del público. No tendrían más que...dos años menos que ella, incluso puede que algunos fueran de su edad.

-En realidad ellos llevan como mínimo un año en GK, pero esto son cosas que nunca viene mal repasar así que...¿Estás lista?.

Los ojos dulces de Mizuki no tardaron demasiado en cruzarse con los de Woo Bin, quien entornó los ojos sin decir nada o hacer algún tipo de gesto para indicarle a ella si aquello estaba bien o no. Sin embargo recordó sus palabras “tienes que decidir qué hacer con tu vida”.

Quizás donde no había camino se abriera un camino nuevo.




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