martes, 4 de febrero de 2014

Capítulo 1- Flashes (parte 2)

La Van en la que viajaban los miembros de Black Soul atravesaba con tranquilidad las calles de Seul, aunque los miembros de la banda no estaban precisamente tranquilos... la muerte de aquella señora no solo era una lástima (era una buena mujer que se preocupaba bastante por todos los artistas de GK Entertaiment, sino que traería consigo consecuencias serias que se reflejaban en la prensa de la que ahora todos los relacionados con la empresa eran portada.

-No tenéis que preocuparos demasiado, con ir y dar el pésame será suficiente... pero estos días tenéis que intentar mantener un perfil bajo, no llamar demasiado la atención, no es conveniente- dijo Yoochun que estaba sentado en el asiento delantero junto al conductor.




Hyun Joong intercambió una mirada con su amigo, compañero de trabajo y manager del grupo a través del espejo retrovisor. Fue solo cuestión de unos segundos, suficientes sin embargo para dejar claro que aquella situación no le gustaba demasiado a ninguno de ellos.

-Es solo que no me gustan los hospitales, menos aún con la gente que acompaña al jefe normalmente- dejó escapar Eunhyuk, que no se sentía del todo cómodo vistiendo completamente de negro, repeinado y quieto.

-Es cierto- añadió Jonghyun que estaba sentado a su lado, aunque más tranquilo- esas personas me hacen sentir incómodo. No me importa estar en GK ensayando o lo que sea, pero cuando tengo que tratar con ellos...no me gusta. 

Por el silencio que se formó a continuación todos parecían estar de acuerdo, aunque con diferencia los que más nerviosos estaban eran los dos que habían hablado y Hoya,  quien a pesar de que no decía nada jugaba nerviosamente con los dedos de una mano.

-¿Vosotros que opináis hyungs? -preguntó finalmente dirigiéndose a Hyun Joong y a Leo.

El primero, que tenía la vista puesta en la ventana, se encogió de hombros. Los dos eran los más serios del grupo y en cuanto a Joong... aquellas situaciones parecían importarle más bien poco, no en vano había quien decía que no tenía sentimientos (aunque los miembros del grupo sabían muy bien que no era así).

-No creo que haya que opinar sobre nada, piensa sobre ello como parte de tu trabajo y ya está, tampoco es que tengamos que relacionarnos con esa gente...¿No?.

Leo siquiera se molestó en responder, estaba demasiado centrado en una conversación por kakaotalk y en investigar las noticias en Daum y los comentarios en twitter. A nadie le extrañó, tampoco es que aquel chico fuera especialmente expresivo.

-¿En qué momento decidisteis encontre a Hyun Joong como una futura estrella idol? Se supone que tienen que ser amables, preocupados por el bien de su empresa y de los fans... y todo eso....¿No? - Preguntó Sung Joon que estaba recostado en una de las estrechas sillas que les habían colocado en aquella furgoneta, situada ya delante de las puertas del crematorio.

-Es guapo, sabe bailar y sabe cantar... pero sobre todo, es guapo... Cuando la gente es atractiva importa más bien poco si saben cantar o no. ¿No has visto a Bi Rain? -Preguntó Jun Ki que, como siempre, estaba cansado de la espera y dejaba escapar algún que otro bostezo de sus labios.

-¿Que ocurre con Rain? -preguntó el primero girando la cabeza lo suficiente como para mirar a su compañero.

-No sabe cantar, ni actuar, sólo baila bien- dejó escapar el chico tirando a una papelera improvisada el vaso del tercer café en lo que llevaban de operación.

Sung Joon se lo pensó durante unos instantes, los máximos que una mente privilegiada como la suya podía gastar en un tema tan banal como aquel.

-Bien pensado tú hubieras podido ser una buena estrella hallyu. Eres guapo, te las llevas de calle y cantas... y no te molestes en negármelo -dejó escapar el hombre cuando captó la mirada del compañero, que parecía a punto de querer matarle- te he escuchado en la ducha en alguna ocasión.

-Tienes razón, pero hay una razón por la que no hubiera podido ser tal cosa nunca -y tras un silencio y un gesto del otro chico para que siguiera añadió- no hubiera soportado que idiotas como tu me criticaran.

-Tu has empezado con Rain.

-Porque eso es algo que ya no tiene remedio.

Aunque pudiera parecer que aquellos dos se llevaban mal en realidad estaban muy acostumbrados a estar juntos en aquellas situaciones y el talante demasiado crítico y analista del uno se completaba perfectamente con el comportamiento sardónico y mordaz del otro. Además, el escuchar constantemente a los Agentes H como estaban haciendo en ese momento daba pie a muchas de esas opiniones. 


-Espera... creo que ya han llegado- Murmuró Jun Ki  apretándose los cascos que llevaba puestos contra las orejas.


-Todas las cámaras funcionan bien, al igual que los micrófonos, y tenemos acceso perfecto al CCTV... solo queda que algún pez chapotee demasiado esta noche para que podamos cazarlo- Murmuró Sung Joon que disfrutaba realmente de aquellos momentos en los que podía poner en uso todos los cachivaches que se dedicaba a crear.

-No creo que sea tan fácil- murmuró el agente antes de activar el mecanismo de voz para ponerse en contacto con los chicos- agentes H 1 y 3, el agente 2 ha llegado hace un rato a la reunión. Dentro hay demasiada gente, caminad despacio y procurad tomar la distancia suficiente para que consigamos unas imágenes nítidas.

Yoochun chasqueó la lengua, además de tener que cumplir la misión les pedían que lo hicieran todo perfecto en una situación realmente peligrosa pero después de todo les habían entrenado para eso. ¿No?¿Como negarse? Luego buscó a Jaejoong con la mirada y le vio haciendo una respetuosa reverencia a la persona frente a la cual se encontraba en ese momento... a la cual no llegaba a identificar.

-Hyun Joong...¿quien es la joven que está con Jae ahora? -preguntó a su amigo en cuanto le fue posible y el resto de miembros del grupo estaban lo suficientemente alejados.

El chico de pelo rubio alzó aquella mirada oscura y profunda en la dirección que le había indicado su compañero.

-Creo que es la hija del jefe- contestó siguiendo su papel de un miembro más del grupo- es la primera vez que aparece en público, es normal que no la conozcas.

Hyun Joong se dedicó a observarla en aquel momento, mientras esperaba que la cola avanzara poco a poco para que ellos también pudieran dar el pésame a la familia. Ella no era  como el resto de su familia, junto al hijo pequeño, eran los únicos que parecían realmente dolidos en aquel momento. El comportamiento del matrimonio dejaba que desear, a la madre incluso se le escapaba alguna sonrisa de vez en cuando.  En cuanto a Ryonosuke... bueno, después de estudiarlo a fondo, su comportamiento, sus antecedentes, cualquiera sabía que aquel hombre era único en colocar una máscara delante de sus verdaderos sentimientos.

La joven sin embargo se veía realmente afectada. Por mucho que intentara contener las lágrimas sus ojos estaban completamente enrojecidos dejando ver que había llorado y que aún tenía ganas de hacerlo más.

Poco a poco la fila avanzaba, lenta, en un silencio respetuoso que solo se rompía cada vez que alguien daba el pésame a la familia, pero incluso aquello eran susurros. Aquella situación incomodaba a los tres agentes, estaban acostumbrados a tratar con la muerte pero no con las consecuencias de la misma... más cuando debían estar más pendientes de sus órdenes más que del entierro en sí.
Finalmente Yoochun y Hyun Joong llegaron enfrente de la familia. Tomaron la mano de cada uno de ellos con las propias y se inclinaron. Yoochun fue el primero que se sorprendió al hacerlo delante de la chica.Sus manos...estaban heladas, y temblaban... siquiera ellos, que debían mantenerse ajenos a los sentimientos, podían pasar aquello por alto.

-Siento su pérdida- dijo el hombre.

-Gracias- contestó ella con la misma sinceridad que había mostrado el.

El siguiente en dar su pésame fue Hyun Joong, la persona más fría de todo el grupo...pero se quedó sin palabras al observar la expresión de ella. No era solo que le doliera aquel momento, sino que parecía sentirse muy incómoda y que...algo en sus ojos, en su mirada, dejaba patente que llevaba mucho tiempo sin ser feliz. No era común encontrar alguien con el alma tan pura en aquellos lugares.

-Lamento...tu perdida- dijo al paso del tiempo, dándose cuenta que se había quedado parado unos instantes más de lo necesario delante de la joven.

-Muchas gracias -contestó ella nuevamente.

Sus miradas se cruzaron en ese momento y el hombre se sintió tan incómodo como ella atraída. La mirada de la joven parecía tener la capacidad de atravesar el cuerpo y el alma de un hombre. La mirada de el mostraba...secretos (ella lo sabía, ocurría con muchas de las personas que le rodeaban),pero al mismo tiempo decía que era una buena persona.

Las manos se soltaron y la fila siguió avanzando, y cuando todo el grupo terminó de ofrecer sus saludos, pasaron a una sala contigua donde todo el mundo esperaba, donde todos hablaban entre sí.

-Es el momento. H1 y H3, busquen una excusa para salir de allí... los peces gordos no se encuentran en vuestra sala. H2, quédate donde estás, intenta captar imágenes de todos los presentes...y no estaría mal si te enteras de alguna conversación que pueda sernos útiles.

Jaejoong maldijo por lo bajo: siempre le tocaba a él hacer ese tipo de trabajo. Aunque era lógico por ser el más inexperto de los tres, también era algo que le molestaba. Sin embargo no dijo nada,asintió disimuladamente a sus compañeros y ellos se apresuraron a buscar una excusa con la que salir de allí.
-Tengo que ir al baño- dijo Yoochun de pronto.

-Te acompaño, no tengo ni idea de donde están los servicios aquí- dijo Hyun Joong apresurándose antes de que nadie pudiera sumarse al “plan”.

Salieron por la primera puerta que encontraron sin preguntar a nadie por los susodichos baños. 

-Me encanta las excusas que encuentra siempre tu mente privilegiada Yoochun- dejó escapar Sung Joon desde los auriculares.

-¿Callate?¿Que querias que dijera?¿Que me marchaba a cantar a un noraebang? Esto es un funeral.

-Y tu estas hablando con un superior, así que controla tus modos.contestó la voz de Lee Jun Ki.

Los dos hombres se miraron al mismo tiempo. Aquello era bastante común, aquellas pullas de parte de Sung Joon a todos los de menor o igual rango a el, el problema es que ellos no podían quejarse de las mismas.

Los dos hombres siguieron caminando por los pasillos, con tranquilidad. No estaban armados y era por eso que convenía no llamar demasiado la atención. Por suerte ambos estaban preparados en artes marciales,Yoochun más que Hyun Joong que siquiera había podido llevarse su acostumbrada navaja en aquella ocasión.

-Bien, las cámaras de seguridad nos dicen que el lugar donde se encuentran todos reunidos está tras atravesar la puerta que tenéis delante, al final del pasillo, donde este hace esquina. 

-¿Hay alguna otra salida en la habitación?-pregunto Hyun Joong en un surro.

-Ventanas -contestó de nuevo la voz de Jun Ki desde  el pinganillo de ambos- desde el CCTV podemos ver dos que dan al jardín trasero.

-¿Y un modo de acceder a ellas? -Preguntó en ese momento Yoochun.

Sung Joon se movió rápidamente por las diferentes vistas de las cámaras de seguridad que tenían del lugar,ási como de los planos del edificio. Sus movimientos eran rápidos, métodicos sin embargo, peinando todas las posibilidades que tenían ellos.

-Los baños de servicio están junto a esa habitación. Seguramente haya salida al exterior, pero no hay cámaras dentro y las del jardín no llegan a enfocar el lugar, así que no puedo asegurarte que no tengan hombres fuera, ni que tengas una salida.,

-Sin embargo tienes que intentarlo- cortó rápidamente el compañero- desde el exterior podremos encontrar sin duda mejores fotos. H1 irá por la puerta delantera, contará la cantidad de agentes que hay, si están armados, y luego se unirá a ti.

-Siempre terminamos en los baños- Susurró Hyun Joong con una sonrisa de medio lado.

-Siempre- asiente su amigo recordando alguna que otra anécdota ocurrida en aquellos años que llevaban juntos- vamos.

Cada uno a lo suyo. Yoochun abrió la puerta del baño comprobando que no hubiera nadie dentro y, cuando vió el lugar por el que tenía que salir no pudo evitar maldecir. Se trataba de unas ventanas encima de cada uno de los retretes individuales, suficientemente grandes como para que ellos pudieran pasar, pero suficientemente angostas como para que no lo hicieran sin problemas.

No se quitó la chaqueta, dejarla allí podría ser utilizado de prueba en una mala situación. A cambio sacó del interior del forro de la misma una especie de visera plegable, un “invento” de Sung Joong en uno de sus muchos ratos de cachondeo, y unas gafas de sol también plegables... dos cosas que por extraño que fuera resultaban bastante útiles en esos momentos para no ser descubiertos.

Hyun Joong por su parte hizo lo mismo antes de avanzar hasta la susodicha esquina del pasillo, donde se asomó con cuidado en busca de la puerta a la que se había referido el cerebrito de la operación.

En efecto había dos hombres vigilándola. Uno de ellos, de unos 24 años de edad, tenía el pelo rubio y se mantenía con la espalda recostada en la pared del otro lado del pasillo y parecía cansado de esperar. El otro era mayor, aunque no por mucho (unos dos años más o menos) llevaba una larga gabardina negra, el pelo negro peinado con gomina, y tenía la parte de atrás también recostada contra la pared y los ojos cerrados.

-¿Quieres relajarte Seung Ho? Consigues ponerme de los nervios- dejó escapar el segundo.

-Es que no me gustan las esperas...¿Qué están hablando para llevar tanto rato dentro? No es cuidadoso por su parte.

No hay comentarios :

Publicar un comentario

Hope Land of Grafic